¿Fe o constatación?

En una conversación entre amigos, uno contaba apasionadamente como la meditación le había cambiado la Vida. En su vida había sido un ferviente militante del racionalismo y ahora le escuchábamos palabras como energía, crear mi mundo, certeza, lo Superior, el universo, se da lo que se recibe, atracción y visualización, entre otras. Mis otros amigos, actuales militantes de la razón, lo miraban completamente sorprendidos y nos preguntábamos qué le pasó, qué lo había hecho cambiar tanto, qué bicho lo picó. En esos segundos de estupor, uno le dijo, “es que tú tienes fe. Yo no creo en nada de eso” . Ligó la fe a una creencia religiosa y a la aceptación de los dogmas y preceptos de una iglesia. Mi amigo, el transformado, lo miró con dulzura y comenzó a explicarle que no se trataba de fe, sino que de la comprobación experiencial de que su vida cotidiana había cambiado cuando comenzó a meditar. Dijo que “me conectaba con una fuente de luz que hay arriba de mi”. Fue intenso para decir que no ten...