En espiral

Me impresiona constatar que cada aprendizaje que hago tiene un antecedente en mi propia historia. No hay ningún tema "nuevo", sino que son expansiones y nuevas comprensiones de temas que me inquietaban "genéticamente" desde niño. Recuerdo una imagen eidética, debo haber tenido 1 año, y una noche la luna ponía "caras", de buena, de mala, cara neutra. Y de ahí para adelante uno de mis temas fue qué pasaba entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, el centro y el margen, adentro y afuera, sí mismo y otros, circunstancia y contexto. Ya decía Raimundo que vive nuevas experiencias y ahí adquieren sentido vivencias anteriores y los puntos se conectan hacia atrás. Esa sensación la he tenido muchas veces y me aparece como un espiral. Sobre un centro invisible y energético, un vórtice de silencio y nada potencial, se van articulando conocimientos y sentimientos que pasan por los mismos puntos anteriores, pero están más arriba, es una plataforma de comprensión ...